Quiero vivir...

La libertad del sujeto se ve comprometida por la ambigüedad de la imposición de la razón sobre el corazón, somos prisioneros de la oscuridad, de un juego que se repite una y otra vez, del que no podemos escapar. Esclavos de nuestras propias elecciones, de cada paso que damos sin mirar atrás... arrepentirse no es la solución. No dejes nunca de avanzar, lucha por cada huella en el camino, sin dejarnos doblegar por las infamias que por vicisitudes de un destino atroz se han interpuesto ante nosotros...



